¿Para qué estamos en pareja?

¿Para qué estamos en pareja?

Es muy probable que todos respondamos lo mismo: para ser feliz, pero nadie puede hacerte feliz si es que tú no eres feliz contigo mismo. Tenemos una creencia arraigada en cada célula de nuestro cuerpo de que somos seres incompletos. Sin darnos cuenta, porque prácticamente el 95% de nuestra conducta es inconsciente, mientras que sólo el 5% es consciente, repetimos patrones culturales que generan la sensación de incompletud en nosotros y en los otros.

Estamos permanentemente creyendo que necesitamos algo para ser feliz. Un trabajo, un auto, un vestido, unos kilos menos, un viaje, una carrera, pero por sobre todo, una pareja. Y no cualquier pareja, ojala alguien que se asemeje al príncipe o la princesa de los cuentos que a muy temprana edad nos leyeron y que con el paso de los años se fueron replicando en películas infantiles y telenovelas.

Alguien me puede decir si existe algún cuento infantil o película que hable de lo positivo que es estar en paz con uno mismo. Que hable de vivir el presente y no preocuparse por el pasado ni por el futuro. Estoy casi 100% segura que no existen y que no van a existir, porque a la sociedad le conviene y le acomoda hacernos pensar que necesitamos algo para ser feliz.

Pero si nos atreviéramos a vivir un poquito más conscientes y después de leer estas líneas volvemos al título ¿qué se te viene a la mente? Yo debo reconocer que me hice la pregunta varias veces y cada respuesta me parecía más absurda que la anterior.

Si pudiéramos fluir y vibrar cada día de nuestras vidas probablemente viviríamos en un mundo más amable y menos estresados. Suena casi imposible, sobretodo hoy en día que estamos acostumbrados a la inmediatez. Pero si ponemos un poco de nuestra parte y logramos conectarnos con nosotros mismos, con nuestra intuición y nuestro propósito de vida nos damos cuenta que es más fácil de lo que pensamos.

Y cada pareja que eliges en tu camino viene a mostrarte un pedacito de tu luz y de tu sombra. Cada relación es una oportunidad de crecimiento, aprendizaje y sanación. Algunos pasan fugazmente y otros se quedan un tiempo más largo, pero si haces el ejercicio de preguntarte ¿qué aprendí de mis ex parejas? Te aseguro que te encontrarás con respuestas mágicas y reveladoras. Hay un orden cósmico que nos hace cruzarnos con la persona indicada para mi crecimiento, de eso estoy segura. Por eso es que no hay que buscar una pareja, las parejas llegan cuando tu estas preparado para crecer.

Creo que no hay relación de parejas sin crisis. Cada crisis es una oportunidad de crecer, la magia es saber vivirla consciente y de la manera más amable posible. Crecer duele, muchas veces renunciamos a un proyecto, una ilusión, una expectativa y debemos seguir caminando, encontrándonos y entendiendo que cada relación es un nuevo despertar.

Debemos aprender a hacernos responsable por nuestra sombra, entender que cuando el otro me refleja mi oscuridad, es como cuando estamos leyendo un artículo y destaca una idea que nos parece atractiva. El universo, Dios, Buda, las energías o como quieras llamarlo, se encargan de poner en tu camino quien te enseñará a conocerte mejor. Nada es casual.

Ahora muchos se preguntan por el amor para toda la vida, y acá quiero hacer una distinción porque todo lo que les acabo de escribir habla del lado espiritual de la vida. Hay otro lado que es más racional, si queremos ponerle un nombre,  que está más ligado a los miedos y las carencias. Este otro lado está comandado por el ego, quien nos atormenta una y otra vez y nos impide avanzar y crecer.

El ego es quien nos hace creer que quienes tienen pareja es porque están bien, y quienes no la tienen es porque algo pasa con ellos. Es quien nos hace creer que una relación de 10 años vale más que una de 1 año. Es quien nos arrastra a la zona de confort, donde todo es seguro y no hay riesgos, pero es una zona de poco crecimiento personal.

No sé dónde leí esta frase pero se me quedó grabada Dios no borra nada de tu vida si no es para escribir algo mejor. Acepta, crece, evoluciona y sánate. Si tuviste la suerte de coincidir con alguien que vibra en tu misma frecuencia, podrán crecer juntos. De lo contrario, vendrán otros que te enseñarán y mostrarán la ruta para tu autoconocimiento y valoración. 

  

Por:Michelle Pollmann Román, de mundomujer.cl

Photo by bruce mars from Pexels https://www.pexels.com/photo/photography-of-couple-holding-hands-842546/

 

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